Mantenimiento Preventivo de Microscopios
Garantice la precisión de sus investigaciones y prolongue la vida útil de sus equipos ópticos con nuestra guía profesional de cuidado básico.
1 Limpieza del Sistema Óptico
Las lentes son los componentes más críticos y delicados. Su limpieza debe ser meticulosa:
- Polvo: Use una perilla de aire o pincel de pelo suave para retirar partículas superficiales.
- Limpieza profunda: Use papel de lentes humedecido con alcohol isopropílico al 70% y agua destilada.
- Movimiento: Siempre limpie en forma circular desde el centro hacia afuera.
2 Inspección de la Platina
El soporte de la muestra acumula residuos que pueden afectar el movimiento mecánico:
- Limpie restos de muestras o aceites tras cada sesión de trabajo.
- Verifique que las pinzas de sujeción no tengan resistencia.
3 Sistema de Iluminación
Una luz óptima es fundamental para la resolución de la imagen:
- Halógenas: Revise que la bombilla no presente oscurecimiento.
- LED: Verifique que no exista parpadeo o cambios en la temperatura de color.
- Mantenga el condensador libre de huellas y polvo.
4 Ajustes Mecánicos
Verifique que los tornillos y mandos de enfoque (macro y micrométrico) funcionen con suavidad. Si siente rigidez, evite forzar el equipo y solicite lubricación técnica especializada.
5 Protección y Almacenamiento
El microscopio debe protegerse siempre que no esté en uso:
- Use siempre una funda antipolvo de alta calidad.
- En climas húmedos, utilice desecantes (sílice gel) para evitar hongos en los prismas.
Nota importante: Siempre consulte el manual de su modelo específico. Para limpiezas internas o calibración de objetivos, contacte a un técnico certificado.